Delirio Onírico
"Delirio Onírico" sumerge al lector en la pesadilla de Luna, una joven que despierta prisionera en la gótica mansión de los Halcones, el hogar de los trillizos Daniel, Dariel y Daviel. Despojada de su libertad, Luna se da cuenta de que su única vía de escape reside en manipular la debilidad de su captor, quien la retiene con un amor tan posesivo como destructivo.
La mansión es más que un calabozo, es un monumento al trauma transgeneracional, forzando a los hermanos a repetir la oscura historia de su padre. El pulso de la trama se intensifica con la aparición de una carta olvidada que revela la verdad sobre el pasado de los Halcones, desatando una derrota emocional en Daniel que lo transforma de verdugo a víctima.
Mientras Luna lucha por su vida, una alianza de venganza femenina se forja en las sombras, liderada por Danna y la misteriosa Marcela. Esta alianza reescribe el final a sangre fría, empleando el dolor y la astucia donde la justicia falló. El verdadero golpe de gracia ocurre al final: Luna abre los ojos para descubrir que el cautiverio fue un delirio onírico, un infierno autoimpuesto por su mente para sanar su herida en un estado de coma. La línea entre la realidad y el sueño se desvanece, dejando al lector cuestionando qué parte de este infierno fue real y cuál fue el proceso de su propia sanación.