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ISBN 978-99979-2-434-6

PINALEJO MEMORABLE

Autor:Martínez Perdomo, Adalid
Editorial:Martinez Perdomo, Adalid
Materia:Historia de Honduras
Público objetivo:General
Publicado:2026-03-24
Número de edición:1
Número de páginas:205
Tamaño:5.5x8.5cm.
Precio:L.300
Encuadernación:Tapa blanda o bolsillo
Soporte:Impreso
Idioma:Español

Reseña

1. INTRODUCCIÓN

De sus esplendores existe una historia inacabable, su nombre ha trascendido al mundo entero y el universo sabe que en un lugar adyacente a la montaña del Merendón en el municipio de Quimistán, Santa Bárbara; se le puede encontrar con sus casas antiguas, incluyendo aquella donde nació el Dr. Miguel Paz Barahona (1863), expresidente de Honduras; la casa de los misioneros evangélicos (luego casa pastoral), construida en 1910; la casa de don Lisandro Rivas, construida en el siglo XIX; la casa de don Eudocio Peña Rivera, de fines del siglo XIX, y muchísimas otras viviendas de quienes contribuyeron a hacer de esta villa un lugar memorable.
Pinalejo es el fiel reflejo de que el desarrollo tecnológico y los cambios que la modernidad imprime a la arquitectura y a las formas de vivir, no pueden sustituir o borrar las bases culturales que han antecedido al presente, para darle a las generaciones que vienen un modo de ser en armonía con la naturaleza, con las prácticas culturales de los pueblos ancestrales y sobre todo con aquellos sueños que inspiraron a los forjadores de la identidad de uno de los pueblos más reconocidos en el contexto nacional e internacional.
Su origen se remonta 1700 años atrás, considerando que a la llegada de los conquistadores europeos ya se asentaba un extraordinario poblamiento de indígenas pertenecientes al gran pueblo de Quiatlan (Quimistán).

Pinalejo era uno de los caseríos tributarios, que los historiadores resaltan, de aquel imponente pueblo que asombró a los conquistadores europeos con sus minas de oro y su desarrollo cultural del que heredamos esculturas, cerámicas y construcciones piramidales imponentes. Pinalejo fue parte de los pueblos encontrados en esa época, lo cual es evidente hoy en día por la suma de vestigios arqueológicos hallados en este pueblo, del mismo estilo y origen de los encontrados en la zona baja de Quimistán.
El repoblamiento de Pinalejo, después de haber sido casi borrado por el proceso de conquista del siglo XVI, se registra a mediados del siglo XVIII (1750), en el que se opera el establecimiento de haciendas de ganado, producto de la adjudicación y legalización de tierras realizadas bajo el título de “Tierras de Quimistán y Santa Cruz”, a favor de don Ángel Ortega.
A principios del siglo XIX (1800) es evidente un fuerte movimiento de inmigración de ganaderos de otros poblados, entre ellos don Cesario Figueroa, quien residía en Santa Rosa de Copán, pero poseía una extensa hacienda en Pinalejo, y desde allí transportaba y comerciaba ganado en aquella región. La admiración por las características de las tierras de Pinalejo: fértiles, planas, irrigadas por abundantes riachuelos, ubicadas en la ruta comercial entre Santa Rosa de Copán y San Pedro Sula, daban a este pueblo un atractivo extraordinario, prueba de ello es el registro de familias habitando este poblado desde mediados del siglo XVIII.
Familias documentalmente registradas en este pueblo son: Ortega en 1740; Hernández – López en 1825; Leyva – Castellanos en 1827; Figueroa de Copán en 1835; Fernández – Sabillón en 1830; Pacheco – Bardales en 1845; Bográn Barahona y Paz Barahona en 1855; Figueroa, Peña y Ordóñez del sur, en 1880; Zaldívar, Sabillón, Rivera, Rivas en 1870 posteriormente a 1900 llegaron familias Mercado y Alcántara. Luego en la segunda mitad del siglo XX; Salinas, Rojas, España, Echeverría y Ordóñez (de la Libertad, Comayagua); Paz Florentino, Paredes, Arita y muchas otras que aportaron sus mejores esfuerzos para hacer de Pinalejo el más floreciente, convirtiéndolo en el primer pueblo de todos los valles en tener un equipo de futbol bien conformado, de acuerdo al libro de la FENAFUTH ; el primero en toda la región en poseer un colegio de educación media (1961) ; el único en poseer un museo histórico desde 1953 ; fue el lugar de nacimiento de la primera escuela de artes y oficios con especialidad de tallado en madera (1976); la primera iglesia evangélica de Honduras, cuya casa pastoral fue construida en 1910, y muchísimas otras razones para soñar y disfrutar de la convivencia armónica con la naturaleza porque es el único pueblo de Honduras que posee áreas verdes en el corazón de la población, en la que residentes y visitantes disfrutan de los atardeceres entre árboles, flores y niños haciendo deporte en áreas libres para convivir en armonía con la vida.
Pinalejo Memorable no es más que una síntesis histórica respaldada en la documentación existente y en el recuento de la tradición oral que incita a visitarlo y a recorrerlo en toda su dimensión.




2. DECLARACIÓN DE LA VILLA DE PINALEJO
Durante doscientos años Pinalejo fue aldea del municipio de Quimistán, teniendo como referencia el acta de defunción de Serapia Hernández, quien nació en 1825 (Ver el acta completa en el capítulo tres), pero siempre hubo aspiraciones de liberación de la condición de aldea dadas las características socioeconómicas y políticas de este pueblo. Este sueño se hizo realidad en 1992.


Municipalidad de Quimistán Santa Bárbara
Acta número 13. 15 de octubre de 1992
Presidió don Juan de Dios Calderón Mejía
El secretario dio a conocer a la municipalidad con la solicitud presentada por la asociación pro desarrollo de Pinalejo “Lucio Figueroa h”. donde solicitan a la municipalidad se eleve al título de Villa a la aldea de Pinalejo de este municipio. En vista que se considera que dicha comunidad cuenta con los requisitos para tal fin y tomando en cuenta que en fecha 2 de julio de 1979, numeral 7 del acta número once de esa fecha la municipalidad acordó elevar al título de Villa a la comunidad citada, pero en vista de no haberse agotado el procedimiento que regulaba la ley de municipalidades y del régimen político, ya derogada, no fue posible su aprobación. Esta municipalidad en vista que la solicitud fue discutida y analizada y tomando en cuenta que dicha comunidad tiene los requisitos que exige la ley para ostentar el título de villa; Por tanto, en uso de las facultades que le confiere la ley, unánimemente acuerda: Elevar al título de Villa a la aldea de Pinalejo de esta jurisdicción. Manda se le dé la publicidad correspondiente. El presente acuerdo entrará en vigencia a partir del día de su aprobación por parte de la corporación municipal. Notifíquese. Juan de Dios Calderón, alcalde. Marco Antonio Paredes, secretario municipal.


Casa construida por don Manuel Rivas y doña Gregoria Trochez a finales del siglo XIX, heredada a su hijo Lisandro Rivas Trochez.
Al comparar la arquitectura de esta casa con la del ganadero Desiderio Paz (padre de Miguel Paz Barahona) construida en 1860, se infiere que fue el tipo de construcción común a finales del siglo XIX. Véase el cimiento de piedra (muro) frontal con horcones de ocote fino, con mas 120 años de utilidad donde los visitantes amarraban la bestia que montaban, las dos puertas frontales y el corredor donde generalmente había un escaño para atender a los amigos o para desde allí apreciar los eventos realizados en la plaza pública.




3. UN PUEBLO DE COLORIDOS ATARDECERES

Pinalejo es un pueblo tan antiguo como Quimistán, de quien formaba parte en 1525 cuando llegaron los españoles Gonzalo de Sandoval y Bernal Díaz del Castillo, acompañantes de Hernán Cortés en su expedición de conquista de la provincia de Hibueras.
Hay que mencionar que sobre estos pueblos ya había noticias entre los conquistadores desde 1524, las minas de Quimistán habían sido registradas años atrás. Gil Gonzales Dávila y Cristóbal de Olid trajeron indígenas especialistas en lavar oro y los mandaban a los ríos y riachuelos a comprobar si había aluviones de oro y cuánta cantidad podrían producir, pero la población no había sido sometida. Gonzalo Sandoval lo logra y así se lo informa a Hernán Cortés y este al rey de España. Quimistán por ende pasa a ser objeto de explotación por parte de los españoles a partir de agosto de 1525 .
Acerca de la existencia de otras aldeas cercanas a Quimistán, es el propio Hernán Cortés el que nos lo cuenta en su Quinta Carta de Relación a los reyes de España, fechada el 3 de septiembre de 1525, informaba lo siguiente: “Los envié para que hablasen a los señores y gente de los pueblos, y de allí a pocos días me escribió el capitán (se refiere a Gonzalo Sandoval la autoridad dejada en Naco) que ya habían venido de paz algunos de los pueblos comarcanos, en especial los más principales, que son aquel de Naco, donde están aposentados, y Quimistlan y Zula y Cholome, que el que menos de estos tiene por más de dos mil casas, sin otras aldeas que cada uno tiene sujetas a sí.” .
En la literatura y en los vestigios arqueológicos existentes, en varios yacimientos ubicados en la parte próxima al río Plátano, incluyendo lo que hoy es el estadio de futbol y el área del Segundo Batallón de Artillería, hallazgos de piedras de moler (Metates en lengua náhuatl) y restos de cerámicas comprueban la antigüedad de este pueblo prehispánico.
Por otra parte, desde el siglo XVIII se registran datos documentales que crean una identidad para Pinalejo, una de las poblaciones más relevantes de Honduras, en el municipio de Quimistán, Santa Bárbara.
Por las referencias existentes, Pinalejo fue el área productiva más extensa de la parte baja de Quimistán. En lo referente a agricultura y ganadería: Pinalejo representaba un extenso valle desde Quimistán hasta las faldas de las montañas en la parte norte, y desde Milpa Arada en el oeste hasta Piedras Gordas en el este (aquí quedan restos de la casa de don Laureano Zaldívar), constituían la zona ganadera de mayor importancia para el municipio.
En 1836 el señor José María Cobos, quien era propietario de un terreno denominado El Sompopero, en la ciudad de Santa Rosa de Copán, lo vendió al señor Cesario Figueroa, un ganadero de Santa Rosa de Copán que poseía una extensa hacienda ganadera en Quimistán, precisamente en el sitio de Pinalejo. Realizada la negociación, el comprador declaró ante la autoridad competente a través de la escritura de compraventa lo siguiente:
Yo, Cesario Figueroa, digo: que he recibido a toda mi satisfacción todo lo antes expresado y en los términos arriba dichos. Todo lo cual me obligo a pagar en el término de tres años; es decir: unos mil setenta y un pesos en todo este año de ochocientos treinta y siete. Igual cantidad en el siguiente de ochocientos treinta y ocho: y lo mismo en el de ochocientos treinta y nueve, cuyo pago tuve que hacer en estos términos. Doy en pago abriendo cuenta del plazo de este año todo el ganado que tengo del año de arriba en Quimistán al precio de seis pesos y entregarlo en todo el próximo mes de febrero. También doy todo el que tengo en las inmediaciones de esta villa, sin exceptuar ninguna res de año arriba, al precio de siete pesos y entregarlo el 6 del mes entrante.
Hubo aqui pobladores desde mediados del siglo XVIII, el registro de la familia Ortega en 1751 así lo testimonia pero fueron unidades productivas (haciendas) registradas de manera aislada, sin embargo debe considerarse el año de 1825 como la fecha en que Pinalejo se convierte en una entidad geografica y politica, parte del distrito de Quimistán y posteriormente del municipio, muchas actas de defuncion así lo establecen.
En la década de 1850 cambió la panorámica del pueblo, puesto que las familias Bográn y Paz Barahona, que traían miradas diferentes de lo que podían hacer en el pueblo, no solo establecieron sus haciendas, sino que crearon las condiciones para que sus trabajadores adquirieran otros beneficios que aseguraran la permanencia como peones a su servicio.
Los hijos de Francisco Bográn asistieron a la escuela en Pinalejo, es decir que para 1890, el pueblo ya contaba con una escuela de primeras letras; en Quimistán ya había desde 1841.

Las primeras familias en Pinalejo.
En base al libro de actas de defunciones de los años 1886, 1887, 1888 y 1889 del Registro Nacional de Las Personas, las familias más antiguas que residieron aquí son las siguientes: Hernández, López, Leiva, Castellanos, Sabillón, Pacheco y Bardales. Con una simple operación matemática de restar a la fecha de defunción a la edad de la persona, obtenemos su fecha de nacimiento, queda aun por determinar si los padres de estos, nacieron en este pueblo o llegaron de otros lugares.
En la segunda mitad del siglo XIX, se incorporan los Bográn Barahona, Paz Barahona, Figueroa, Peña, Zaldivar y a principios del siglo XX, los Alcantara, Dubon y otros. He aqui las evidencias documentales:
A.- SERAPIA HERNÁNDEZ: nació en 1825, la inscripción de defunción es la siguiente:
En Quimistán a 31 de enero de 1885 se presentó el auxiliar de Pinalejo manifestando que el 22 del corriente falleció de muerte natural en aquella comisaría Serapia Hernández de 60 año de edad viuda, natural y vecina de aquel lugar e hija legítima de Paulino Hernández y Agustina López no testó por no tener bien alguno; fueron testigos de este acto Pablo Mercado y Dionisio Rivera. Gregorio García secretario Municipal.
B.- LAURA LEIVA: nació en 1827.
En Quimistán a 27 de abril de 1887 se presentó el alcalde auxiliar de Pinalejo dando cuenta que el día 14 del corriente falleció en aquella comisaría Laura Leiva de 60 años de edad de oficio domésticos viuda, natural de aquella misma comisaría de esta jurisdicción hija legítima de Servando Leiva y Ramona Castellanos siendo sus abuelos paternos Atanasio Leiva y María Zaldívar ignorando sus abuelos maternos; no testó por no tener de qué. Fueron testigos de este acto Camilo Mejía y Dionisio Caballero que firman conmigo. Timoteo Rivera secretario municipal.
C.- AGUSTINA FERNÁNDEZ: nació en 1830.
En Quimistán a 28 de mayo de 1887 se presentó el auxiliar de Pinalejo dando cuenta que en aquella comisaría falleció el 26 del corriente mes Agustina Fernández de 57 años de edad natural de aquella comisaría, de oficios domésticos, hija legítima de Romano Fernández y María del Rosario Sabillón, casada, siendo sus abuelos paternos Alberto Fernández e Isidora Sabillón; No testó porque no tenía nada. Fueron testigos de este acto Camilo Mejía y Dionisio Caballero que firman conmigo. Timoteo Rivera secretario.
D.- FRANCISCA PACHECO: nació en 1845.
En Quimistán a 18 de febrero de 1885 se presentó el auxiliar de Pinalejo dando cuenta que el 17 del corriente mes falleció de muerte natural en aquella comisaría Francisca Pacheco de 40 años de edad casada y vecina de Aquel lugar hija legítima de Pedro Pacheco y Pascuala Bardales; no testó. Fueron testigos de este acto Pablo Mercado y Dionisio Rivera. Gregorio García secretario municipal
E.- MICAELA PAZ: en Quimistán a los 15 días del mes de noviembre de 1886 se presentó el auxiliar de Pinalejo dando cuenta que el siete del presente mes falleció en aquella comisaría de muerte natural Micaela Paz de 7 años de edad hija legítima de Desiderio Paz e Isabel Barahona fueron testigo de este acto Camilo Mejía y Luis Ortega. Timoteo Rivera secretario. Esta niña, de nombre Micaela fue hermana legítima del doctor Miguel Paz Barahona ex presidente de la república de Honduras.
F.- DESIDERIO PAZ: en Quimistán a los 30 días del mes de agosto de 1888 se presentó el señor alcalde auxiliar de este pueblo dando cuenta que el veinte del corriente mes falleció por motivos de haber sido tirado por Salvador Paredes don Desiderio Paz, como de cincuenta y cinco años, propietario, casado con doña Isabel Barahona dispuso verbalmente ante el Señor Juez de paz Raymundo Rivera.
Fueron testigos de este acto los señores Eusebio Castillo y Gabriel Padilla que firmaron conmigo. Timoteo Rivera secretario









Imagen No. 2 Acta de defunción de don Desiderio Paz (20-8-1888). Libro de actas de defunción de 1888. RNP.



Don Desiderio falleció a causa de las heridas de bala que le causó don Salvador Paredes.
La muerte de don Desiderio Paz ocasionó que sus hijos decidieran trasladarse a vivir a San Pedro Sula a principios del siglo XX.
En el recuento de las defunciones anteriores nos enteramos de las primeras relaciones familiares y los apellidos de las familias que se registraron desde el inicio del periodo republicano, o sea desde 1821 hasta nuestros días.
La comisaría de Pinalejo era una entidad política con registros de nacimientos, matrimonios y defunciones desde principios del siglo XIX (1800), además, se entiende que para ese entonces la generalidad en las mujeres era la “muerte natural”, los decesos violentos eran entre hombres.

Lideres y hechos relevantes de Pinalejo
Otro recurso para rescatar la historia de Pinalejo lo ofrecen los libros de actas de matrimonio, resguardados por el Registro Nacional de las Personas, oficina municipal de Quimistán.
Aquí no solo transcribieron las actas de matrimonio relacionadas con personajes relevantes en la historia de Pinalejo, sino que también estos libros registraron quienes fueron los lideres durante el primer cuarto del siglo XX

Libro de actas de matrimonio 1900- 1931
Primer libro, Tomo 1. Matrimonios de las fechas: 02 de julio de 1900 a 02-10-1931. Municipalidad de Quimistán.
AGUSTÍN SANTOS Y MARÍA DE LA CRUZ MERCADO.
En Quimistán a las ocho y media de la mañana del día lunes dos de julio de mil novecientos, ante mi Luis Ortega, secretario municipal y ante los testigos don Gabriel Padilla y don Belisario García, hondureños, mayores de edad, solteros, labradores y de este vecindario, compareció Don Agustín Santos, hondureño de treinta y un años, labrador y de este domicilio, exhibiendo certificación del acta de matrimonio civil que contrajo con María de La cruz Mercado, natural de Pinalejo de esta comprensión municipal, mayor de treinta años, de oficios domésticos y de este vecindario, el miércoles veintisiete del mes de junio próximo pasado en este pueblo. En dicha acta, consta además, de lo ya expuesto: Que el matrimonio se celebró a las ocho de la mañana en la habitación del señor don Carlos Ortega, cita al norte de este pueblo: que lo autorizó el alcalde municipal, don Pablo Martínez; ante los testigos don Pablo Mercado y Don Santiago Paz, siendo secretario actuante el infrascrito: que los padres legítimos del señor Santos fueron Basilio Santos, labrador y doña Petrona Dubón, de oficios domésticos, hondureños y vecinos de Milpa Arada, y los de la señora Mercado, natural, doña Serafina Mercado, de oficios domésticos y don Juan Salomé Vallecillo, labrador, hondureño y vecino de Pinalejo.
Belisario García, Gabriel Padilla, Luis Ortega secretario. Año de 1901.
De acuerdo al acta anterior en 1900 el alcalde era el señor Pablo Martínez, secretario municipal don Luis Ortega, la boda se efectuó en casa de Carlos Ortega; este era descendiente de los Ortega que se establecieron aquí en 1750. En 1900, tanto Pinalejo como Milpa Arada, ya eran aldeas con reconocimiento oficial.

FRANCISCO RUIZ Y LUISA PAZ
En Quimistán, a las ocho de la mañana del día sábado dieciocho de agosto de mil novecientos, ante mi Luis Ortega, secretario municipal, y ante los testigos Belisario García y Pablo Peña, hondureños, mayores de edad, el primero soltero y casado el segundo, ambos labradores y de este vecindario, compareció don Francisco Ruiz, hondureño de cuarenta años, agricultor y del domicilio de San Pedro Sula, exhibiendo certificación del acta de matrimonio civil que contrajo con Lucia Paz, natural de Pinalejo en esta comprensión municipal de veintinueve años de edad, de oficios domésticos y de este vecindario, el miércoles quince del mes en curso en Pinalejo. En dicha acta consta, además de lo ya expuesto, que el matrimonio se celebró a las ocho de la mañana en la habitación de la señorita Paz, situada al oeste de aquella comisaria, que lo autorizó el alcalde municipal don Gabriel Padilla, ante los testigos Doctor Don Francisco Bográn y Doctor Don Miguel Paz, siendo secretario actuante el infrascrito, que los padres legítimos del señor Ruiz, fueron don Pedro Ruiz, comerciante y doña Margarita Núñez, de oficios domésticos, hondureños y vecinos que eran de la ciudad de San Pedro Sula departamento de Cortés y los de la señorita Paz, naturales, Don Desiderio Paz, ganadero, y doña Teodosa Paz, de oficios domésticos, Firmó conmigo y testigos Francisco Ruiz, Belisario García O, Luis Ortega secretario.
Los testigos de esta boda fueron los doctores Francisco Bográn y Miguel Paz Barahona. Lucía Paz era hermana de padre de Miguel, pues la madre de Lucía fue doña Teodosa Paz y la de Miguel, doña Isabel Barahona. Don Desiderio tuvo una relación matrimonial alterna. Belisario García y Pablo Peña eran empleados municipales, siempre aparecen como testigos en este tipo de inscripciones. Para el mes de agosto de mil novecientos el alcalde era don Gabriel Padilla, quien sustituyó a don Pablo Martínez a medio año. Se infiere además la cercana relación de los habitantes de San Pedro Sula con Pinalejo, Francisco Ruiz era vecino de aquel municipio.

Imagen No.3 La casa de don Desiderio Paz, padre de Miguel Paz Barahona, nótese la vestimenta de los trabajadores. Siglo XIX. Tomada de Banana days.

LAUREANO ZALDÍVAR Y MARÍA LUISA SABILLÓN
En Quimistán, a las once de la mañana del día domingo veintitrés del mes de octubre de mil novecientos cuatro, ante mi Luis Ortega secretario municipal, y ante los testigos Casimiro Viera y Pablo Peña, hondureños, mayores de edad, soltero y viudo respectivamente, labradores y de este vecindario, compareció don Laureano Zaldívar, hondureño de veintitrés años de edad, labrador y de este domicilio, exhibiendo certificación del acta de matrimonio civil que contrajo con María Luisa Sabillón, hondureña, natural y vecina del pueblo de Pinalejo, de veintidós años, de oficios domésticos y de este vecindario, el jueves veintinueve del mes de septiembre próximo pasado en Pinalejo. En dicha acta consta además de lo ya expuesto: que el matrimonio se celebró a las siete de la noche, en la casa de habitación de don Santiago Paz, situada en la parte norte de dicha comisaria, que lo autorizo el alcalde municipal don Gabriel Padilla ante los testigos Pablo Peña y Casimiro Viera, siendo secretario actuante el infrascrito; que los padres naturales del señor Zaldívar fueron Don Juan Cruz García, labrador y doña Lucrecia Zaldívar, de oficios domésticos, hondureños y vecinos que fueron de la expresada comisaria; y los legítimos de la señorita Sabillón, don Víctor Sabillón, zapatero y doña Timotea Paz de oficios domésticos, hondureños y vecinos del mismo lugar ya relacionado. Laureano Zaldívar. Pablo Peña. Gabriel Padilla. Luis Ortega. Secretario.
En 1904, el alcalde era don Gabriel Padilla, el padre de María Luisa fue don Víctor Sabillón (zapatero). Para ese año, los padres de ambos novios eran vecinos de Pinalejo.
Nota: En el portal family search, aparece como María de Los Santos Sabillón, pero es la misma persona.



JESÚS MARÍA SAVILLÓN Y ALEJANDRA TORRES
En Quimistán a las tres de la tarde del día domingo veintitrés del mes de abril de mil novecientos cinco, ante mí, Luis Ortega secretario municipal y ante los testigos Fabio S. Izaguirre y Pablo Martínez, hondureños, mayores de edad, soltero y agricultor, casado y agricultor respectivamente y de este vecindario, compareció Don Jesús María Savillón, hondureño, mayor de treinta y dos años, labrador y de este domicilio, exhibiendo certificación del acta de matrimonio civil que contrajo con Alejandra Torres, natural y vecina de la comunidad de Pinalejo, de veintitrés años, de oficios domésticos, el domingo diez y seis del mes en curso en la comisaría de Pinalejo.- En dicha acta consta, además de lo ya expuesto: que el matrimonio se celebró a las siete de la noche en la habitación de don Santiago Paz situada en la parte norte de dicha aldea: que lo autoriza el alcalde municipal, doctor don Francisco Bográn, ante los testigos don Próspero Vidaurreta y don Santiago Paz, siendo secretario actuante el infrascrito: que los padres legítimos del señor Savillón, fueron don Leandro Savillón, labrador, y doña Juana Pineda de oficios domésticos, hondureños y vecinos que fueron de la ciudad de Santa Bárbara; y los de la señorita Torres don Pedro Torres jornalero y doña Tereza Cáceres de oficios domésticos, hondureños y vecinos de este pueblo.- Leí lo escrito al compareciente y habiéndolo hallado conforme con la certificación que presentó, la cual agrego al legajo correspondiente bajo el folio once (11), firmó conmigo y testigos.
Jesús Savillón, F.S. Izaguirre. Pablo Martínez y Luis ortega. Secretario. Prospero Vidaurreta fue casado con Agustina Bográn, hermana de Luis y Francisco Bográn.
En 1905 el alcalde fue Francisco Bográn, el padre del novio es don Leandro Savillón, recién venido de la cabecera departamental Santa Bárbara. Desde finales del siglo XIX se registra el apellido Savillón con “V”, el cual evolucionó al actual Sabillón que conocemos hoy. Aparece Fabio S. Izaguirre como testigo.

NICOLÁS ESCOLÁSTICO FIGUEROA Y CONCEPCIÓN SABILLÓN.
En Quimistán a los treinta y un días del mes de enero de mil novecientos dieciséis. El infrascrito Srio. Municipal de este pueblo en cumplimiento de lo preceptuado por el artículo 217 del código civil, hace constar: Que en el expediente de matrimonio civil creado a solicitud de los jóvenes Nicolás Escolástico Figueroa y Srita. Concepción Sabillón, se registró el acta que literalmente dice: “En la aldea de Pinalejo, jurisdicción municipal de Quimistán a las siete pm. del día sábado veintinueve del mes de enero de mil novecientos dieciséis. Constituido el infrascrito alcalde municipal asistido del Srio. del despacho, en casa de doña Alejandra de Paz, con el objetivo de efectuar el matrimonio civil solicitado por los jóvenes Nicolás Escolástico Figueroa de treinta y un años de edad, labrador, hijo legítimo de Justo Figueroa y María de la Luz Mercado, hondureños, naturales y vecinos de este pueblo y señorita Concepción Sabillón, de diecinueve años de edad, de oficios domésticos; hija legitima de Lino Sabillón, labrador y María de la Cruz Torres, de oficios domésticos, hondureños naturales y vecinos de este pueblo ambos comparecientes solteros, hondureños, también naturales y vecinos de este pueblo. Se dio principio al acto, dándose lectura por la secretaría a los artículos 97, 98 y 99 del código civil. se dio por terminado el acto, siendo testigos los señores Doctor Francisco Bográn, médico y cirujano, casado y don Francisco Rodríguez soltero labrador, ambos hondureños y vecinos de este pueblo, quienes firman con los contrayentes por ante mí y el Srio. Sello. Manuel L. Gallardo, Nicolás E. Figueroa. Concepción Sabillón. F. Bográn. F.R. Rodríguez. Sello E. Peña G. Srio. Presenciaron y firman esta inscripción los testigos Alejandro Ortega y Miguel Cardona M. Mayores de edad, solteros, labradores, hondureños y de este vecindario quienes firman. E, Peña G. Srio. Alejandro Ortega y M. Cardona M.
En 1916 el alcalde fue don Manuel Gallardo. Esta boda registra el emplazamiento en esta comunidad de familias que llegarían a ejercer una influencia decisiva en la vida de dicho pueblo: los Figueroa, Sabillón, Torres y los Peña. Para esta fecha ya se desempeñaba como secretario don Eusebio Peña G., Justo Figueroa es el más antiguo de dicha familia en el pueblo.

PEDRO FIGUEROA Y SOFÍA TRÓCHEZ
“En la aldea de Pinalejo del municipio de Quimistán a las ocho de la noche del jueves diez y seis de agosto de mil novecientos diez y siete se constituyó el infrascrito alcalde municipal en casa de la señora María de la Luz Mercado con el objeto de efectuar el matrimonio civil solicitado por el señor Pedro Figueroa, de treinta y siete años de edad, labrador, natural de este pueblo y señorita Sofía Trochez, de diecinueve años de edad, de oficios domésticos, natural de la ciudad de Santa Bárbara, ambos hondureños, solteros y de este vecindario, hijo legitimo el primero de Justo Figueroa, ya difunto y María de la Luz mercado, de oficios domésticos, hondureños y de este vecindario y la segunda, hija natural de Antonio Castellanos, labrador y Gregoria Trochez, de Oficios domésticos, ambos hondureños, el primero vecino de Santa Bárbara y la segunda de este pueblo. Se dio principio al acto por la lectura de los artículos 97,98 y 99 del código civil. Así se dio por terminado el acto, siendo testigos los señores Dr. Don Francisco Bográn, médico y cirujano y don Juan Zaldívar, labrador, ambos casados, mayores de edad, hondureños y de este mismo vecindario, quienes firman con los contrayentes por ante mí y el secretario. Sello. Pedro Viera. Pedro Figueroa. Sofía Trochez. F. Bográn. Juan Zaldívar. E. Peña G. Srio.
Pedro Figueroa hijo de Justo Figueroa, ya difunto en aquel entonces. Era alcalde Municipal Pedro Viera y secretario Eusebio Peña G.

EUDOCIO PEÑA Y MAGDALENA RIVERA.
En Quimistán a los diecisiete días del mes de noviembre de 1918, el infrascrito, secretario municipal de este pueblo, en cumplimiento de lo preceptuado por el art. 317 del código civil hace constar: Que el expediente de matrimonio civil, creado a solicitud de los jóvenes Eudocio Peña y Magdalena Rivera, se encuentra el acta que dice: “En la aldea de Pinalejo del municipio de Quimistán, a las ocho pm. Del día sábado dieciséis del mes de noviembre de mil novecientos dieciocho, ante mí, Manuel L. Gallardo alcalde municipal de este término, en casa de doña Pascuala Rivera, se presentaron personalmente, los jóvenes Eudocio Peña, de veintiséis años de edad y Srita. Elena Rivera, de veintitrés años de edad, ambos solteros, el primero labrador, de oficios domésticos la segunda, hondureños, naturales y vecinos de este pueblo; hijo natural el primero de don Pedro Rodríguez, agricultor y doña Paulina Peña, de oficios domésticos; la segunda, hija natural también de don Santiago Paz, ya difunto y doña Pascuala Rivera, de oficios domésticos; todos hondureños, naturales y vecinos de este pueblo; y manifestaron que siendo ya la hora fijada para efectuar el matrimonio civil, piden que se proceda. Fueron testigos los Sres. Doctor don Francisco Bográn, médico y cirujano, casado y don Miguel Balderramos, agricultor, viudo, ambos hondureños y de este vecindario, quienes firman con los contrayentes por ante mí y el Srio. Sello. Manuel L. Gallardo. Eudocio Peña. Elena Rivera. F. Bográn. M. Balderramos. E. Peña G. Srio.
Eudocio Peña era hijo natural de Paulina Peña, hermana de Eusebio Peña G. (secretario municipal), mientras que Magdalena Rivera era hija natural de Pascuala Rivera. En 1918, el alcalde era Manuel Gallardo.

Imagen No.4. Casa construida por Eudocio Peña en el siglo XIX. Fotografía Gerardo Torres.


LUISA P. BOGRÁN Y JOSÉ A. FUNES
En Quimistán a los treinta días del mes de diciembre de mil novecientos dieciocho, el infrascrito secretario municipal de este pueblo en conformidad de lo preceptuado por el artículo 317 del código civil, hace constar que en el expediente relativo al matrimonio civil contraído por don José A. Fúnez y señorita Luisa P. Bográn, se registra el acta que dice: En la aldea de Pinalejo, jurisdicción municipal de Quimistán, a las cuatro pm del día domingo veintinueve del mes de diciembre de mil novecientos dieciocho se constituyó el infrascrito alcalde municipal con asistencia del secretario del despacho, en casa del Doctor Don Francisco Bográn, con el objeto de autorizar el matrimonio civil solicitado por los jóvenes Don José Antonio Fúnez, de treinta y un años de edad, mecánico, natural y vecino de la ciudad de San Pedro Sula en el departamento de Cortés, y señorita Luisa Presentación Bográn, también de treinta y un años de edad, de oficios domésticos, natural y vecina de este pueblo, ambos solteros y hondureños; hijo legitimo el primero, de Don Cesar Fúnez y Doña Juana Reynaud, naturales y vecinos de la ciudad de San Pedro Sula, y la segunda del Dr. Don Francisco Bográn y doña Guillermina Leiva de Bográn, natural el primero de la ciudad de Santa Bárbara y la segunda de Santa Cruz de Yojoa, departamento de Cortés, ambos hondureños y de este vecindario. Dándose así por terminado el acto, siendo testigos los señores Dr. Don Miguel Paz, médico y cirujano, vecino de San Pedro Sula y don Fernando Rheinboldt, agricultor, vecino de San Marcos, ambos mayores de edad, casados y hondureños, quienes firman con los contrayentes ante mí y el secretario. Sello. Manuel L. Gallardo. José A. Funes, Luisa P. Bográn; Miguel Paz Barahona, F. Rheinboldt, Eusebio Peña G. secretario. E. Peña, G.
Luisa Presentación Bográn era hija de Francisco Bográn y de doña Guillermina Leiva, hija del expresidente de la república de Honduras Ponciano Leiva. Alcalde Manuel Gallardo y Eusebio Peña secretario. Nótese que Miguel Paz Barahona aparece como vecino de la ciudad de San Pedro Sula.

MIGUEL BALDERRAMOS Y JUANA FRANCISCA PERDOMO
En Quimistán a veinte del mes de junio de del año de mil novecientos veinte, el infrascrito secretario municipal, en cumplimiento del artículo 317 del código civil, hace constar: que en el expediente relativo al matrimonio contraído por Miguel Balderramos y Juana Francisca Perdomo, se encuentra el acta que dice: “ En la aldea de Pinalejo jurisdicción de este municipio, a las siete de la noche del día sábado diecinueve del mes de junio del año de mil novecientos veinte; yo el infrascrito alcalde municipal, acompañado de mi secretario interino don Luis Ortega y de los testigos: Doctor don Francisco Bográn y don Casimiro Viera, ambos idóneos y vecinos, nos constituimos en la casa de habitación de don Miguel Balderramos, cita al oeste de la referida aldea y por solicitud del propio señor Balderramos y de su consorte, señorita Juana Francisca Perdomo; quienes en el mismo instante nos manifestaron el deseo de que se procediese a la celebración de su pretendido matrimonio, a cuya iniciativa el suscrito alcalde procedió a verificarlo en la forma siguiente; De autos aparece que don Miguel Balderramos es mayor de cincuenta y cuatro años de edad, de estado viudo, de profesión agricultor, natural de la ciudad de Juticalpa departamento de Olancho y vecino de este lugar, y que no tiene sucesión bajo su guarda que proceda de su anterior matrimonio, que es hijo legítimo de don Francisco Balderramos y de Paula Josefa Hernández de aquel domicilio y ya difuntos, que la señorita Juana Francisca Perdomo, es mayor de veintiséis años de edad, de estado soltera profesora de instrucción primaria titulada, natural del pueblo de San Luis y vecina actual de este lugar; siendo sus padres legítimos don Juan José Perdomo y doña Bonifacia Sabillon, naturales y vecinos de San Luis en este mismo departamento; que los extremos descritos los tienen comprobados los contrayentes con la certificaciones anexas: que habiendo solicitado los pretendientes la dispensa de publicación de edictos, les fue otorgada por el supremo gobierno con fecha treinta y uno del mes de mayo último, previo pago de diez pesos en la Receptoría de Rentas de San Marcos, cuyo pago se efectuó con fecha cinco de los corrientes, corriendo agregados los comprobantes respectivos: que para probar los mismos, su actual estado civil, presentaron como testigos a don Juan S. Dubón y don Casimiro viera de este mismo vecindario; quienes se manifestaron de manera cortés y afirmativa en relación a lo consignado en la solicitud matrimonial de ambos consortes: que constan además, en la tesorería Mpal. Respectiva, los impuestos de tarifa por este acto a domicilio de conformidad con el articulo10 del presupuesto vigente en cuya virtud, el suscrito alcalde mandó que la secretaría diera lectura a los artículos 97,98 y 99 del código civil, Con lo expuesto se terminó el acto y firmaron los presentes, los contrayentes y testigos por ante mí y el secretario. - Miguel Balderramos. J, Francisca Perdomo. F. Bográn. -Casimiro Viera. - Sello de la alcaldía. N. Padilla C.- Luis Ortega, secretario interino.
El viudo Miguel Balderramos se casó con Juana Francisca Perdomo, profesora de instrucción primaria titulada, maestra de la escuela de Pinalejo en 1920. N. Padilla C. alcalde, Luis Ortega secretario interino.
Una reseña parcial de las principales familias que lideraron y aun lideran el desarrollo del pueblo, inicia con la llegada de los Bográn Barahona en 1851, los Paz Barahona en 1856 y los Figueroa en la década de 1860.
De acuerdo a Family Search, la página que recoge las historias familiares más antiguas, el apellido Figueroa proviene del departamento de Olancho. Algunas familias salieron de Olancho a Cedros, Francisco Morazán para laborar en los minerales y de allí se extendieron por muchos lugares, especialmente al departamento de Santa Barbara, específicamente a Pinalejo.
El primer ciudadano de apellido Figueroa que llegó a Pinalejo fue el señor Justo Figueroa, este contrajo matrimonio con la señora Simona Izaguirre, quien falleció muy joven por lo que posteriormente don Justo contrajo matrimonio en segundas nupcias con María de la Luz Mercado, hija natural de Serapia Mercado.

Imagen No. 5. Acta de matrimonio de la iglesia de Quimistán.

El texto del acta de matrimonio dice:
En Quimistán, veintiuno de septiembre de mil ochocientos setenta y cuatro yo el infrascrito cura párroco previas las tres canónicas menciones desposé y velé a Justo Figueroa, viudo de Simona Izaguirre con María de la Luz Mercado hija natural de Serapia Mercado, ambos residentes de Pinalejo, de mi feligresía. Se les instruyó la correspondiente información de testigos y se confesaron y comulgaron y fueron testigos Miguel Garrido Jerónimo Borjas y Gregoria García hija. Manuel Recarte, cura párroco.
Es evidente que Justo Figueroa llegó a Pinalejo en la década de mil ochocientos sesenta.
La familia Peña llegó en 1870, ya para finales de siglo, don Pablo Peña ocupaba cargos relevantes en la corporación municipal de Quimistán; don Eusebio Peña fue secretario municipal a principios del siglo XX. Los Zaldívar por su parte se establecieron a finales de la década de 1870, Laureano nació en 1881 en este pueblo, la familia Mercado se estableció a partir de 1860, considerando que María de la Luz Mercado contrajo matrimonio con Justo Figueroa en 1874. Otra familia de abolengo es la Sabillón, don Lino se estableció aquí desde 1870, su hija Concepción se casó con Nicolas Figueroa en 1916, cuando había cumplido 19 años. La familia Alcántara descendiente de Rosendo Alcántara llegó al pueblo procedente de Mercedes, Ocotepeque en 1920, Efigenio y sus hermanos Federico, Santos y Felicita llegaron para quedarse en este pueblo, (Efigenio se casó con Silveria Enamorado en 1929) como ya se ha mencionado muchas otras familias se integraron en el transcurso del siglo XX.

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